Y se fue, con ese caminar característico de la belleza y la compañía cuando te abandonan en tus últimos días, y hay quien dirá que no es cierto pero sigo sin ver tumbas para 2 o 3 personas.
Y los días de Mr.K se convirtieron en Xs en calendario, esos trazos grises y amargos, desayunando cereales con whisky.
Y es que un día sin ella era la vida que no quería, que no le tocaba vivir; exiliado en la soledad de un teclado.
Y todo se resumía en un saco de huesos deambulando por calles conocidas, por miradas a los tejados de aquellos burlescos edificios, añorando la resurrección de Jack "el Destripador", esa película de su infancia; ese deseo de ser una prostituta seducida por una carroza, un conductor borracho, unas monedas de plata y un racimo de uva blanca. Ese saber que en breve seria desgarrado, con camino a la muerte dirán, no señores esto le llevaría a conseguir una verdadera paz. Así quizás la guerra civil que se había producido en su mente cesaría y los ángeles solo se preocuparían de contar las plumas no manchadas de sangre de sus alas.
Y ahí estaba él en otra playa de toallas y conversaciones altas, y no se reconocía, su reflejo distorsionado ya no llevaba su firma.
Y ella era su nueva droga, su única preocupación, su único plan del día.
Pero eran tiempos de crisis y su inspiración no sería menos, le abandonó en los momentos clave incluso su labia le miraba ahora desde el retrovisor, cual perro de mirada vacía.
Iba a hora por palabra, y le obsesionaba la llegada de una nueva sombra que lograra cobijarla, protegerla del frío y de la puta distancia, otro joven Casanova de habla no castellana. No quería que yo aquí pronunciase la palabra fin.
Y se consumía como un liado mal hecho de esos que solo él se dignaba a fumar. Aún a día de hoy no sabemos de donde sacó fuerzas para aguantar, para escribir cada 24 horas, para querer ser ese otro hombre, que lo dejó todo por unas tristes palabras que se repetían en cada romance, en cada balada que odiaba.
Podríamos engañarnos decir que eso era insufrible, una tortura que Zeus había programado mientras maltrataba a su bastardo, Hercules. Pero eso es el amor, no? Olvidad ahora las películas, las series y las canciones donde dicen que todo sale bien, eso no es amor, no. Que sigan describiendo "para siempres" rojos como guirnaldas de navidad. Que sigan cantando " y fueron felices para siempre", que sigan rodando mentiras donde los problemas no existen, donde solo caben sonrisas y sexo.
Ahora abrid los ojos porque si el amor existe es un hijo de puta, si realmente existe, se marca a fuego en tu sien, y duele. No existe su perfección porque nos tocó vivir en la cara oscura y fría del corazón, donde siempre da la sombra, donde se discute, se pelea, se huye y tal vez se reconcilie. Ese es el amor, algo que daña, que vive, que muere y resucita al tercer día. Pero mentiría si no os confesara que todo ese dolor, toda esa lucha llamada "amor" merecía la pena y mucho.
Y así pasaban los días, alimentándose de la comida para gatos que los vagabundos de la jaula querían compartir con él; ahogando su sed con cartones de vino de cuarenta céntimos; calentando su ciego corazón aficionado al jazz como Ray con un bidón de llamas, un bidón desterrado que se apagaba solo a media noche.
Aprendió entonces que la inspiración llegaba a manos de esos vividores, esos ricos con ropas andrajosas, esos borrachos de buena mañana, de esos vagabundos, de sus perros sin pelo y de las etiquetas de los cartones que a su vez usaban como colchón, sabana y manta.
Y fue con una moto sierra de banda sonora como él se ocupó de matar todos esos fantasmas, todas esas sombras que aguardaban su momento al lado de ella.
Quizás tiritando aprendió a sonreír, sonreír para y por ella; a obviar esos nudos marineros que habitaban en su pecho, a contener las lagrimas dentro de piscinas sin cloro, a pintar una "U" en su rostro de dos puntos.
lunes, 31 de enero de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
Mr. Kamikaze y su flor
Caminaba, parecía no importar el lugar ni la hora, estaba absorto en mi mundo de películas, de situaciones que me encantaría vivir pero que el destino me negaba solicitudes una y otra vez.
Recuerdas ese vestido rojo, encima de esa silueta que soñaba con disfrutar algún día; hacia meses que no hacía el amor, pero no era eso lo único que buscaba: esa silueta, esos ojos, esa sonrisa, y dudó al pensar en como alguien tan lejano podía despertar tantas sensaciones. Un cristal sonó miré al suelo, un vaso se había caído, guiño de borracho, había roto mi recuerdo cuando incluso podía saborear su aroma.
Alcé la vista, no podía ser estaba diluviando pero esa chica vestida de corto, se mojaba, tenía frío, se notaba, al cruzar la calle el tiempo se detuvo, la melena voló de un lado a otro y vislumbre esos labios blancos por las bajas temperaturas, como maltratados por el tiempo, que necesitaban mi cuidado, otros labios que le entregasen calor, trabajados en un iglú con chimenea. No podía ser era ella, todo lo que había querido en la oscuridad, como un noble acosador que se obsesiona con alguien pero es correspondido, desde el anonimato, mi rosa empapada, deteriorada, no era una rosa ya, solo la esperanza de crear una sonrisa, me obligaba a mantenerla conmigo, chillé, corrí hacia ella; mis labios no podían esperar un segundo más. Mi corazón palpitaba 5 veces por segundo, nunca había sido un gran atleta pero hoy me sentía fuerte, corría y seguía corriendo sin importarme nada, el mundo no existía solo una meta al fondo del túnel, coger su mano. Mi corazón palpitaba 5 veces por segundo, 4, 3, 2, 1 la imagen de ese vestido rojo se tornaba borrosa, un fuerte sonido apedreaba mis tímpanos, el mundo viró, giró, y no logré coger su mano, mi corazón palpitaba 1 vez al segundo, 0...............................................
Tal vez fue el autobús que me arroyo, fue el golpe contra el suelo, tal vez su vestido no era rojo, tal vez era la sangre con gusto amargo en el asfalto, mi rosa ya no estaba, y si lo estaba ahora no podía llamarse rosa, sus espinas dentro de mí, sus pétalos muy lejos de ti. Recuerdo que una chica que creía que vestía demasiado corto para ese temporal me agarró con fuerza, me abrazó, me besó, bueno tal vez lo hiciera o tal vez era demasiado tarde, tal vez no era ella sino los médicos y eso que creía que eran mariposas en mi estomago era el reanimador de la ambulancia, 1 2 3, no me dio ningún beso, aunque fue el boca a boca más bonito que jamas imagine, aunque no fuese de ella, me levantaron y un papel se desprendió de mi bolsillo, se empapaba, incluso cuando ella lo cogió, la carta, aquella que escribí meses atrás, no se que hacia en mi bolsillo pero ahora estaba en sus manos, me aleje no sabía si al hospital o algo más arriba pero me separaban de ella, si algo podía pensar era que sería el final más bonito para mi, con una sonrisa en la cara y sin el sentir de un dolor, solo me consumiría el amor que no podría consumar.
La sirena de la ambulancia se iba apagando, quedaba atrás en la lejanía como si estuviera en otro auto y la hubiéramos adelantado, un coche fúnebre pensé. Vi mi vida en pocos segundos, mis fracasos, mis éxitos, el amor que nunca había vivido y que jamás lo viviría; era agónico y casi frustrante ver como todo se resumía en en el chirriar de unas bisagras no engrasadas, y el olor a cemento y ladrillos detrás de puertas donde se suponía que debía encontrarte.
La muerte sería mi amor, mi amiga, mi confidente y la compañera en este viaje destino a no se, un lugar sin cobertura pensé. Mi familia distinta por propia decisión, no sabrían que hacer, incinerenme chillé a los acolchados de mi ataúd, no me escuchaban seguían inertes intentando tapar mi voz; sin tiempo para dedicar un último latido a este mundo racano que muy pocas cosas me había dado. Temo tantas cosas, quería renacer, volver a vivir otra vida más azul, nunca tuve suerte ni el valor para cambiarlo, temía a ese sonido y esa línea plana como si de una crónica se tratara, la de una muerte anunciada, fría, solitaria, el único calor que el mundo me dio fue esa bofetada, y los golpes desesperados que me habían dedicado los de urgencias.
Y de pronto la nada................................................................. solo el recuerdo de un kamikaze y una flor.
Y de pronto la nada................................................................. solo el recuerdo de un kamikaze y una flor.
jueves, 20 de enero de 2011
Heridas con olor a whisky y vodka
Y ahí lo tienen en medio del cielo y el averno, creando con cada palabra un purgatorio, donde su cabeza lo entierra más y más, donde buscas la redención en ti mismo y solo eres capaz de cavar tu propia fosa, lamentando lo cobarde que eres, lamentando no ser el chico que esa noche probó sus labios.
Y Marc lo zarandeó, allí volvió a despertar, en medio de una estación donde se escuchan las risas de esos 4 jovenes sin sueño, donde el sueño solo lo tienen esos 4 adultos que se disponen a trabajar, y en medio, un vagabundo ebrio sangrando, Charlie le miró, se compadeció, y tal vez solo tal vez no se tratara de una persona, ni de una ilusión tal vez solo era el reflejo de un espejo roto desde hacía varios años.
Y si, se vió en ese espejo, siendo siervo del alcohol, sangrando amor por sus rojas mejillas, incapaz de hablar ni tenerse en pie, por culpa de su falta de intensidad, por culpa de esa pareja que ahí delante se fija en él, y parodia la situación, y la rabia fluye por esas finas venas, y lo paga la mano, que siente como el frío suelo, en esa epoca del año, no esta blando.
Y vuelve en sí mismo, y ese pobre borracho sigue ahí sangrando, los restos de vomito, crean en él una imagen deporable, y no puedes ni imaginar una situación tan tortuosa para hacerte ser el protagonista de un amanecer tan triste tan doloroso, llega a casa y lloras y tus lagrimas son tu única compañía. Y Charlie se lo mira, enbobado, para él, era un fuego precioso en ese momento, veia su reflejo, borracho y sin vida deambulando por unas calles humedas, sin un fin sin una meta, solo porque cometió un error, solo porque calló cuando debia hablar, solo fue otro tonto más, y ahora la belleza de las llamas de ese fuego le inducían, le incitaban, le rogaban: "Entra aquí." No parecía negarse.
El sol se abria paso entre carcajadas, y el decidió enterrar su propio infierno, esa imagen, ese pobre busca vidas sin esperanza, y aferrarse a algo más artificial, a ese viaje, donde la brisa le haría ser el chico de siempre, le liberaria de la nada que había sido protagonista de su vida en vez de él en los ultimos años.
Tenía la necesidad de encontrar la felicidad, paradojicamente la felicidad no existe, aunque muchos crean en ella, es un estado incosciente que la gente a veces siente, hasta que se preguntan soy feliz? he sido feliz?, la teoría es que cuando llegas a ese estado no preguntas no te cuestionas solo vives, y si llega el dia donde pones en duda, donde preguntas, donde esta la felicidad, o donde estaba; por mucho que veas alegria en tus dias, por mucho que disfrutaras, amigo nunca conseguiste llegar a ese pueblo llamado Felicidad. Charlie sabía que tiempo atrás perdió la brujula que lo guiaba, estaba perdido o tal vez ya estaba en Felicidad?
De nuevo consciente de sus actos, Charlie restó unos cuantos años de su vida, volvió a ser ese niño enfadado por los celos siguiendo ordenes de su gran amiga Envidia, e hizó lo que ya era normal en él, lo definía a la perfección, empezó a destacar entre los demás asistentes, entre los pasajeros del coche, haciendo esas tipicas bromas, muchas sin gracia, muchas que enfadan si eres la victima, tal vez lo único bueno de esta noche, pensó. Él riendose de ese crio, mientras ella le seguía todas y cada una de las bromas, donde algunos replicaban pero no podían vencerle, y fue esa mirada por el retrovisor, esa risa que le acompañaba y le amortiguaba de cualquier golpe, el orígen, todo nacía en ella, y en esa tempranera mañana él se creció, y en ese coche se quedó, hasta que ella bajó, se despidieron, él para atras miró, y esa pareja que antes había sido protagonista de la pasión, se despidió.
El retrovisor nos mostraba ese film, Charlie no quería ver, pero ese masoquismo le hizó torturarse una vez más como horas antes había conseguido al ver toda la escena de ellos dos. Como ya os avise, él se creció y nadie podía frenarlo, más aún cuando comprobó que no hubó beso, no hubo nada, hablaran de frios besos en las mejillas. El alcohol que Charlie llevaba en la sangre te contara que los que le dió a él fueron más apasionados.
No tenía sentido permanecer más tiempo dentro del coche así que salió con chuleria una vez llegados a su casa, y casi ni se despidió, entró haciendo ruido creyendo que no, y se acostó, borrando antes todo lo ocurrido esa noche, pensando solo en ese viaje y como las cosas cambiarían a mejor.
Antes de acurrucarse, se giró hacia la ventana y la dibujo una vez más, solo para despedirse, nada había ocurrido ni nada ocurriría ya, Charlie le dijó adiós, el Destino en ese momento se disfrazó de ella, contestando: "No, solo hasta pronto.".
Y Marc lo zarandeó, allí volvió a despertar, en medio de una estación donde se escuchan las risas de esos 4 jovenes sin sueño, donde el sueño solo lo tienen esos 4 adultos que se disponen a trabajar, y en medio, un vagabundo ebrio sangrando, Charlie le miró, se compadeció, y tal vez solo tal vez no se tratara de una persona, ni de una ilusión tal vez solo era el reflejo de un espejo roto desde hacía varios años.
Y si, se vió en ese espejo, siendo siervo del alcohol, sangrando amor por sus rojas mejillas, incapaz de hablar ni tenerse en pie, por culpa de su falta de intensidad, por culpa de esa pareja que ahí delante se fija en él, y parodia la situación, y la rabia fluye por esas finas venas, y lo paga la mano, que siente como el frío suelo, en esa epoca del año, no esta blando.
Y vuelve en sí mismo, y ese pobre borracho sigue ahí sangrando, los restos de vomito, crean en él una imagen deporable, y no puedes ni imaginar una situación tan tortuosa para hacerte ser el protagonista de un amanecer tan triste tan doloroso, llega a casa y lloras y tus lagrimas son tu única compañía. Y Charlie se lo mira, enbobado, para él, era un fuego precioso en ese momento, veia su reflejo, borracho y sin vida deambulando por unas calles humedas, sin un fin sin una meta, solo porque cometió un error, solo porque calló cuando debia hablar, solo fue otro tonto más, y ahora la belleza de las llamas de ese fuego le inducían, le incitaban, le rogaban: "Entra aquí." No parecía negarse.
El sol se abria paso entre carcajadas, y el decidió enterrar su propio infierno, esa imagen, ese pobre busca vidas sin esperanza, y aferrarse a algo más artificial, a ese viaje, donde la brisa le haría ser el chico de siempre, le liberaria de la nada que había sido protagonista de su vida en vez de él en los ultimos años.
Tenía la necesidad de encontrar la felicidad, paradojicamente la felicidad no existe, aunque muchos crean en ella, es un estado incosciente que la gente a veces siente, hasta que se preguntan soy feliz? he sido feliz?, la teoría es que cuando llegas a ese estado no preguntas no te cuestionas solo vives, y si llega el dia donde pones en duda, donde preguntas, donde esta la felicidad, o donde estaba; por mucho que veas alegria en tus dias, por mucho que disfrutaras, amigo nunca conseguiste llegar a ese pueblo llamado Felicidad. Charlie sabía que tiempo atrás perdió la brujula que lo guiaba, estaba perdido o tal vez ya estaba en Felicidad?
De nuevo consciente de sus actos, Charlie restó unos cuantos años de su vida, volvió a ser ese niño enfadado por los celos siguiendo ordenes de su gran amiga Envidia, e hizó lo que ya era normal en él, lo definía a la perfección, empezó a destacar entre los demás asistentes, entre los pasajeros del coche, haciendo esas tipicas bromas, muchas sin gracia, muchas que enfadan si eres la victima, tal vez lo único bueno de esta noche, pensó. Él riendose de ese crio, mientras ella le seguía todas y cada una de las bromas, donde algunos replicaban pero no podían vencerle, y fue esa mirada por el retrovisor, esa risa que le acompañaba y le amortiguaba de cualquier golpe, el orígen, todo nacía en ella, y en esa tempranera mañana él se creció, y en ese coche se quedó, hasta que ella bajó, se despidieron, él para atras miró, y esa pareja que antes había sido protagonista de la pasión, se despidió.
El retrovisor nos mostraba ese film, Charlie no quería ver, pero ese masoquismo le hizó torturarse una vez más como horas antes había conseguido al ver toda la escena de ellos dos. Como ya os avise, él se creció y nadie podía frenarlo, más aún cuando comprobó que no hubó beso, no hubo nada, hablaran de frios besos en las mejillas. El alcohol que Charlie llevaba en la sangre te contara que los que le dió a él fueron más apasionados.
No tenía sentido permanecer más tiempo dentro del coche así que salió con chuleria una vez llegados a su casa, y casi ni se despidió, entró haciendo ruido creyendo que no, y se acostó, borrando antes todo lo ocurrido esa noche, pensando solo en ese viaje y como las cosas cambiarían a mejor.
Antes de acurrucarse, se giró hacia la ventana y la dibujo una vez más, solo para despedirse, nada había ocurrido ni nada ocurriría ya, Charlie le dijó adiós, el Destino en ese momento se disfrazó de ella, contestando: "No, solo hasta pronto.".
martes, 11 de enero de 2011
Renacer de un estúpido
Le encantaba alargar los besos, sobretodo en las despedidas tal vez nadie entienda el significado que él le daba a esos gestos húmedos en la mejilla. Simple tontería, pero lo más lógico cuando observamos, que era lo mas cerca que podía estar de un gran beso.
Sin superpoderes siendo otro tonto más, ese momento me llevó a una realidad incomoda, una realidad que vivió, la cual le mantuvo maniatado, le mantuvo preso: de una sensación, de cierta opresión que a veces la vida decide regalarte, por la cual decides olvidarte...
...donde ves que estas equivocado y decides marcharte, pero él siempre quiso ser una princesa, vio las señales, malditas cada una de ellas, que casi siempre llevan al error. A ellas se aferró y no desistió.
20 Junio
Otro curso había pasado, mal, como desde que empezó, no le encontraba el punto y la motivación había cancelado su cita con él sin previo aviso.
Las ropas más sucias, arrapos que no acostumbraba a vestir, su pelo mojado, andrajoso. Se miro al espejo, su larga melena rizada, mostrando esos rasgos castizos que sus genes no le habían regalado, se retocó y se despidió de esa imagen que no soportaba.
Tal vez por esa falta de resultados el se encontró restaurando con la familia el negocio de su abuelo, el aburrimiento abrió la puerta, se sentó y sin mas dilación pidió un café y allí quedo durante todo el día.
El reloj de pared hacia tiempo que había desterrado a su cuco, aun así timbró y sus sonidos proclamaron las 3 de la tarde.
Su estomago se encogió, su madre clavó sobre el la mirada, era la hora.
Durante el breve trayecto no hablaron, es curioso como el temor a lo desconocido coge las riendas de tu cerebro y te muestra desconfiado, bobo.
Se hicieron las 19h. todo estaba hecho, la melena había desaparecido y no la echaría de menos.
Astutamente, acompaño a su madre a mirar ropa, seguro de que algo ganaría en esa expedición, estaba en lo cierto.
La noche llego, el ritual aún sin melena era el mismo, gomina y jamás colonia.
- Me voy, que es el cumpleaños de Josep.
-Pásalo bien.
Antonio siempre puntual en la puerta, asi clavo sus ojos en el; los nervios le hacían andar, no pudo aguantar y echo a reír, por su parte el amigo conductor hizo lo mismo.
-Me queda bien?
-Estas raro, no se.
Él siempre tan atento, dijo las únicas palabras que el no quería escuchar.
Cigarro, música, silencio; silencio para evadirse de la situación, le gustaba su nuevo look, todo iría bien se repitió; y es curioso como puedes comprobar que una situación no es nada buena cuando alguien se dice a si mismo todo esta bien.
Con ganas de fiesta, llegaron a la 1ª parada, Inés le vió, sonrió. Se saludaron y la invito a subir al coche, destino casa Josep.
-Así estas mucho mas guapo.
Devolvió un tímido "gracias", esas palabras pronto se borraron, el nunca confía en ese tipo de comentarios, tal vez el hecho de que su madre le dijera que era el niño más guapo del mundo desde pequeño no ayudaba.
Nada mas llegar Sophie ya se hizo notar, él salio del coche para saludar, y se abrazo con Josep, al que le gusto ver como sus recomendaciones habían dado su fruto.
Bar del Pablo, Charlie preparaba cubatas para todos, tenia ganas de fiesta y mas de ese viajecito por el sur que tanto ansiaba.
Otra noche cualquiera, alcohol, humo y risas, como siempre se equivoco.
Tras ir de un lado a otro piando en todas las conversaciones se calmo, se sentó en la barra y pronto ellas le acompañarían, sorprendente pero allí estaba Sophie e Inés, interesándose un poco sobre él. La morena siempre alzando un poco la voz hecho que no daba mas importancia a sus palabras; el esa noche no quería escuchar, no quería hablar; solo disimulaba, disimulaba estar presente en medio de una conversación sin sentido en una sala llena de humo y sin luces, mirándola, observando cada angulo de ella desde la distancia, un cordón policial que alguien coloco.
Estaba preciosa pero eso le hizo recordar los gestos y caricias que compartía con otro chico de la sala.
Desde ese momento persiguió, y buscó situaciones junto a ella. Era capaz de separar su mente y darle la función de estar pendiente de ella, mientras su cuerpo estaba programado para soltar las mismas frases de siempre.
Toda la noche se definió en dos situaciones que el forzó, cruzándose con ella en los lavabos, quería más pero no sabia que, un beso pero no sabia como; pero allí se encontraba gastando bromas, bromas que obligaban a esos dos cuerpos a aproximarse un poco, insignificante recompensa, pero lo máximo que había conseguido desde hacia mucho tiempo.
Típicas noches de borrachera donde hablas con tu conciencia hasta mandarla a la mierda; Charlie me confesó, que por primera vez los celos habían picado a su puerta y él abrió, lo único que quedaba era mirar a esas dos personas, sin entender lo que acontecía, para Charlie él era un chico sin interés ni conversación, un títere vacío, cual ventrílocuo era el alcohol, la fiesta y el house.
Sera por todo esto que en medio del cansancio de la no música que se escuchaba en ese lugar llamado Row, él la buscó, cuando 2 Casanovas desaparecieron con solo una intención, el la buscó; como nueva conciencia le conteste: "Lo siento amigo, es demasiado tarde". Y tenia razón ellos estaban juntos, en un rincón, el lo vio y algo en su interior murió. El creía en algo, como siempre se equivocó...y la noche acabó.
Obligado a contar otra historia, os confesaré que días mas tarde, movido por el no-amor, acabó con cierto compañero en Granada en la casa de chicas con animo de lucrarse de sus cuerpos, una cama y muchos visitantes para tan pocas noches, se presentó divina oportunidad.
Pero él era ese niño que siempre soñó con ser princesa, movido por cierto auto-dolor quería algo, pero no era eso, se marchó.
De esa noche mil historias se contaran, el se ocupo de ocultar la verdad.
En ese cumpleaños nació algo todo el que quiso pudo ser testigo de ello, el problema es que solo nació dentro de él. La verdad, algo nació y no tardo en morir, y él. Él se marchó...
Pasado el tiempo ella le confesó que algo esa noche vio, ojos diferentes, tal vez esa sonrisa que la melena no dejaba ver. Ella algo notó, al ver como acabo la noche, todavía piensa que ella no estuvo por la labor...
Sin superpoderes siendo otro tonto más, ese momento me llevó a una realidad incomoda, una realidad que vivió, la cual le mantuvo maniatado, le mantuvo preso: de una sensación, de cierta opresión que a veces la vida decide regalarte, por la cual decides olvidarte...
...donde ves que estas equivocado y decides marcharte, pero él siempre quiso ser una princesa, vio las señales, malditas cada una de ellas, que casi siempre llevan al error. A ellas se aferró y no desistió.
20 Junio
Otro curso había pasado, mal, como desde que empezó, no le encontraba el punto y la motivación había cancelado su cita con él sin previo aviso.
Las ropas más sucias, arrapos que no acostumbraba a vestir, su pelo mojado, andrajoso. Se miro al espejo, su larga melena rizada, mostrando esos rasgos castizos que sus genes no le habían regalado, se retocó y se despidió de esa imagen que no soportaba.
Tal vez por esa falta de resultados el se encontró restaurando con la familia el negocio de su abuelo, el aburrimiento abrió la puerta, se sentó y sin mas dilación pidió un café y allí quedo durante todo el día.
El reloj de pared hacia tiempo que había desterrado a su cuco, aun así timbró y sus sonidos proclamaron las 3 de la tarde.
Su estomago se encogió, su madre clavó sobre el la mirada, era la hora.
Durante el breve trayecto no hablaron, es curioso como el temor a lo desconocido coge las riendas de tu cerebro y te muestra desconfiado, bobo.
Se hicieron las 19h. todo estaba hecho, la melena había desaparecido y no la echaría de menos.
Astutamente, acompaño a su madre a mirar ropa, seguro de que algo ganaría en esa expedición, estaba en lo cierto.
La noche llego, el ritual aún sin melena era el mismo, gomina y jamás colonia.
- Me voy, que es el cumpleaños de Josep.
-Pásalo bien.
Antonio siempre puntual en la puerta, asi clavo sus ojos en el; los nervios le hacían andar, no pudo aguantar y echo a reír, por su parte el amigo conductor hizo lo mismo.
-Me queda bien?
-Estas raro, no se.
Él siempre tan atento, dijo las únicas palabras que el no quería escuchar.
Cigarro, música, silencio; silencio para evadirse de la situación, le gustaba su nuevo look, todo iría bien se repitió; y es curioso como puedes comprobar que una situación no es nada buena cuando alguien se dice a si mismo todo esta bien.
Con ganas de fiesta, llegaron a la 1ª parada, Inés le vió, sonrió. Se saludaron y la invito a subir al coche, destino casa Josep.
-Así estas mucho mas guapo.
Devolvió un tímido "gracias", esas palabras pronto se borraron, el nunca confía en ese tipo de comentarios, tal vez el hecho de que su madre le dijera que era el niño más guapo del mundo desde pequeño no ayudaba.
Nada mas llegar Sophie ya se hizo notar, él salio del coche para saludar, y se abrazo con Josep, al que le gusto ver como sus recomendaciones habían dado su fruto.
Bar del Pablo, Charlie preparaba cubatas para todos, tenia ganas de fiesta y mas de ese viajecito por el sur que tanto ansiaba.
Otra noche cualquiera, alcohol, humo y risas, como siempre se equivoco.
Tras ir de un lado a otro piando en todas las conversaciones se calmo, se sentó en la barra y pronto ellas le acompañarían, sorprendente pero allí estaba Sophie e Inés, interesándose un poco sobre él. La morena siempre alzando un poco la voz hecho que no daba mas importancia a sus palabras; el esa noche no quería escuchar, no quería hablar; solo disimulaba, disimulaba estar presente en medio de una conversación sin sentido en una sala llena de humo y sin luces, mirándola, observando cada angulo de ella desde la distancia, un cordón policial que alguien coloco.
Estaba preciosa pero eso le hizo recordar los gestos y caricias que compartía con otro chico de la sala.
Desde ese momento persiguió, y buscó situaciones junto a ella. Era capaz de separar su mente y darle la función de estar pendiente de ella, mientras su cuerpo estaba programado para soltar las mismas frases de siempre.
Toda la noche se definió en dos situaciones que el forzó, cruzándose con ella en los lavabos, quería más pero no sabia que, un beso pero no sabia como; pero allí se encontraba gastando bromas, bromas que obligaban a esos dos cuerpos a aproximarse un poco, insignificante recompensa, pero lo máximo que había conseguido desde hacia mucho tiempo.
Típicas noches de borrachera donde hablas con tu conciencia hasta mandarla a la mierda; Charlie me confesó, que por primera vez los celos habían picado a su puerta y él abrió, lo único que quedaba era mirar a esas dos personas, sin entender lo que acontecía, para Charlie él era un chico sin interés ni conversación, un títere vacío, cual ventrílocuo era el alcohol, la fiesta y el house.
Sera por todo esto que en medio del cansancio de la no música que se escuchaba en ese lugar llamado Row, él la buscó, cuando 2 Casanovas desaparecieron con solo una intención, el la buscó; como nueva conciencia le conteste: "Lo siento amigo, es demasiado tarde". Y tenia razón ellos estaban juntos, en un rincón, el lo vio y algo en su interior murió. El creía en algo, como siempre se equivocó...y la noche acabó.
Obligado a contar otra historia, os confesaré que días mas tarde, movido por el no-amor, acabó con cierto compañero en Granada en la casa de chicas con animo de lucrarse de sus cuerpos, una cama y muchos visitantes para tan pocas noches, se presentó divina oportunidad.
Pero él era ese niño que siempre soñó con ser princesa, movido por cierto auto-dolor quería algo, pero no era eso, se marchó.
De esa noche mil historias se contaran, el se ocupo de ocultar la verdad.
En ese cumpleaños nació algo todo el que quiso pudo ser testigo de ello, el problema es que solo nació dentro de él. La verdad, algo nació y no tardo en morir, y él. Él se marchó...
Pasado el tiempo ella le confesó que algo esa noche vio, ojos diferentes, tal vez esa sonrisa que la melena no dejaba ver. Ella algo notó, al ver como acabo la noche, todavía piensa que ella no estuvo por la labor...
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