Y ahí lo tienen en medio del cielo y el averno, creando con cada palabra un purgatorio, donde su cabeza lo entierra más y más, donde buscas la redención en ti mismo y solo eres capaz de cavar tu propia fosa, lamentando lo cobarde que eres, lamentando no ser el chico que esa noche probó sus labios.
Y Marc lo zarandeó, allí volvió a despertar, en medio de una estación donde se escuchan las risas de esos 4 jovenes sin sueño, donde el sueño solo lo tienen esos 4 adultos que se disponen a trabajar, y en medio, un vagabundo ebrio sangrando, Charlie le miró, se compadeció, y tal vez solo tal vez no se tratara de una persona, ni de una ilusión tal vez solo era el reflejo de un espejo roto desde hacía varios años.
Y si, se vió en ese espejo, siendo siervo del alcohol, sangrando amor por sus rojas mejillas, incapaz de hablar ni tenerse en pie, por culpa de su falta de intensidad, por culpa de esa pareja que ahí delante se fija en él, y parodia la situación, y la rabia fluye por esas finas venas, y lo paga la mano, que siente como el frío suelo, en esa epoca del año, no esta blando.
Y vuelve en sí mismo, y ese pobre borracho sigue ahí sangrando, los restos de vomito, crean en él una imagen deporable, y no puedes ni imaginar una situación tan tortuosa para hacerte ser el protagonista de un amanecer tan triste tan doloroso, llega a casa y lloras y tus lagrimas son tu única compañía. Y Charlie se lo mira, enbobado, para él, era un fuego precioso en ese momento, veia su reflejo, borracho y sin vida deambulando por unas calles humedas, sin un fin sin una meta, solo porque cometió un error, solo porque calló cuando debia hablar, solo fue otro tonto más, y ahora la belleza de las llamas de ese fuego le inducían, le incitaban, le rogaban: "Entra aquí." No parecía negarse.
El sol se abria paso entre carcajadas, y el decidió enterrar su propio infierno, esa imagen, ese pobre busca vidas sin esperanza, y aferrarse a algo más artificial, a ese viaje, donde la brisa le haría ser el chico de siempre, le liberaria de la nada que había sido protagonista de su vida en vez de él en los ultimos años.
Tenía la necesidad de encontrar la felicidad, paradojicamente la felicidad no existe, aunque muchos crean en ella, es un estado incosciente que la gente a veces siente, hasta que se preguntan soy feliz? he sido feliz?, la teoría es que cuando llegas a ese estado no preguntas no te cuestionas solo vives, y si llega el dia donde pones en duda, donde preguntas, donde esta la felicidad, o donde estaba; por mucho que veas alegria en tus dias, por mucho que disfrutaras, amigo nunca conseguiste llegar a ese pueblo llamado Felicidad. Charlie sabía que tiempo atrás perdió la brujula que lo guiaba, estaba perdido o tal vez ya estaba en Felicidad?
De nuevo consciente de sus actos, Charlie restó unos cuantos años de su vida, volvió a ser ese niño enfadado por los celos siguiendo ordenes de su gran amiga Envidia, e hizó lo que ya era normal en él, lo definía a la perfección, empezó a destacar entre los demás asistentes, entre los pasajeros del coche, haciendo esas tipicas bromas, muchas sin gracia, muchas que enfadan si eres la victima, tal vez lo único bueno de esta noche, pensó. Él riendose de ese crio, mientras ella le seguía todas y cada una de las bromas, donde algunos replicaban pero no podían vencerle, y fue esa mirada por el retrovisor, esa risa que le acompañaba y le amortiguaba de cualquier golpe, el orígen, todo nacía en ella, y en esa tempranera mañana él se creció, y en ese coche se quedó, hasta que ella bajó, se despidieron, él para atras miró, y esa pareja que antes había sido protagonista de la pasión, se despidió.
El retrovisor nos mostraba ese film, Charlie no quería ver, pero ese masoquismo le hizó torturarse una vez más como horas antes había conseguido al ver toda la escena de ellos dos. Como ya os avise, él se creció y nadie podía frenarlo, más aún cuando comprobó que no hubó beso, no hubo nada, hablaran de frios besos en las mejillas. El alcohol que Charlie llevaba en la sangre te contara que los que le dió a él fueron más apasionados.
No tenía sentido permanecer más tiempo dentro del coche así que salió con chuleria una vez llegados a su casa, y casi ni se despidió, entró haciendo ruido creyendo que no, y se acostó, borrando antes todo lo ocurrido esa noche, pensando solo en ese viaje y como las cosas cambiarían a mejor.
Antes de acurrucarse, se giró hacia la ventana y la dibujo una vez más, solo para despedirse, nada había ocurrido ni nada ocurriría ya, Charlie le dijó adiós, el Destino en ese momento se disfrazó de ella, contestando: "No, solo hasta pronto.".
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