Ahí estaba él, en otra playa de toallas y conversaciones altas, entre domingueros y las chicas top-less, enderezandose porque se dispone a darse un baño, Carlos es su nombre aunque muchos lo conoceran por Charlie; jamás solo, sus amigos se lo miraban incredulos, ¿un baño?, ellos jamás se metían al agua, preferían tomar el sol al aroma de un buen costo, o creerse estrellas de futbol sobre esa arena ardiente, donde los dedos parecen topos buscando su madriguera bajo suelo.
Charlie, era ese tipico tipo normal, no muy alto, moreno pero largo, cuerpo que el deporte le habia moldeado; la gente que lo veia caminar entendia, lograba vislumbrar ese pasotismo tipico en las nuevas generaciones, y esa chuleria, ese hacerse notar que jamas le funcionaba con las chicas. Se lanzaba al agua sin verguenza y solo criticaba a chicos cachas que se hacian notar o los tipicos profesionales, que de todo saben, a veces al verlo pienso cuanta hipocresia. Como todo sabado se hacia tarde tenían que planear algo para por la noche, pero no habia plan ni gente, así que se apresuraron a llamar a gente, hasta que finalmente maria aceptó a salir junto con Inés, en principio era algo normal no habia mas.
Así Carlos se levanto y clavando su mirada al horizonte se quedo pensando, echaba de menos Andalucia, echaba de menos esos 3 personajes que le daban vida en muchos momentos, tenia suerte se decia a si mismo.
-Ey, ¿nos vamos?
La verdad esque habia refrescado bastante para ir sin camiseta, y en esos 5 minutos de reflexion vió como el tiempo es tan caprichoso cuando quiere, como se acelera cuando lo desea, y como frena las cosas, casi siempre muy rebelde casi siempre haciendo lo que la gente no desea, ya sea por llevar la contraria.
-Sí, llevame a casa, cenamos y quedamos.
Tipica conversación de chicos, mientras volvemos a casa, chicas playa, como se nos presenta el verano, como se nos presenta la noche; en realidad nadie logro ver lo que ese dia les podia deparar.
-¿Donde vas?
Charlie en el lavabo, se secaba después de una larga ducha, mientras se miraba al espejo, se gustaba, le gustaba su cuerpo nunca lo ocultó, no tanto así su rostro, ni su pelo.
-Voy a salir con Antonio, Maria e Inés.
-No vuelvas muy tarde, y pasalo bien.
-Tranquila que no llegare tarde al desayuno.- con ese guiño y esa media sonrisilla caracteristica de él.
Perdida de Antonio, siempre puntual, siempre predecible, Charlie sin prisa se aplica gomina, y algo de desodorante, olía bien pese a decidir hace tiempo dejar de usar colonias.
Su camiseta ajustada nueva, sus nuevos pantalones, él se gustaba, siempre lo hacia al vestirse para salir, pero jamás lo uso para ligar parecia contradictorio pero jamás lo vereis intentar nada con nadie.
Las fantasias inundaban su cabeza; y si esa noche conseguía algo, tal vez hoy sería todo disntinto, tras esos breves pensamientos, su versión mas pesimista le quitaba toda esperanza, y lo relegaba a una noche mas donde solo existe los amigos y pasarlo de....
Se subió al coche, sin mirarse entre ellos:
-Tenemos que pasar por el banco.
-Dame un cigarro.
A veces es interesante como dos personas tan cercanas les sobran las palabras saben lo que quiere el otro con mirarse, bonito momento de amistad, pero eso le hizo pensar y queriendo pensar pensó que aquello tan tipico en una amistad sería formidable en una relación, y ya hacia mas de un año y a él no le gusta estar solo, el aunque no lo admita quiere querer.
El coche se paró después de unas cuantas canciones para entonarse, un par de cigarros, y varias risas, Charlie bajó del coche, ella sonrió como siempre, y él la vio...
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